
Los antiguos sabios concibieron una escultura para que los hombres al verla se dieran cuenta que a través de los oídos, los ojos, la boca, entraban el mal y el bien en ellos. El primero de los monos se cubría los oídos con las manos, el segundo los ojos y el tercero la boca.
Si nos vamos al simbolismo de esta escultura, tiene mucho que enseñar al ser humano. Charles Fillmore nos dice que el simbolismo “Representa los pasos en la construcción del alma. Un símbolo pierde su utilidad cuando el hombre se aferra a él cómo realidad y no reconoce la verdad que representa”.
Las manos simbolizan la Voluntad y esta acción de cubrir los oídos, los ojos y la boca, es símbolo de la voluntad que es imprescindible en autodisciplina en el hombre, la mujer. No oír comentarios, murmuraciones que la mayoría de las veces son especulaciones.