Servicio Devocional
Resumen del Servicio Dominical Instrumentado por Rev. Carmen Magaly Sánchez
Resumen del Servicio Dominical Instrumentado por Rev. Carmen Magaly Sánchez
|
Tema:
‘’DOBLEMENTE BENDECIDA ‘’
Cita Bíblica: Canción:
“Hay una unción en mi’’ ‘’Doble porción del Espíritu de Dios’’ |
La cita bíblica sobre la cual se apoya este mensaje, II Reyes 2:1-10, relata la última vivencia de Elías, y su discípulo Eliseo. Elías había recibido revelación de Jehová dirigirse desde Gigal hacia Bet-El, y luego hacia Jericó, para ser ascendido de la tierra. Eliseo se negaba rotundamente a dejarle partir solo., así que Elías le permitió acompañarle.
Cuando llegaron al Jordán, Elías dobló su manto, golpeó las aguas del río, y sus aguas se apartaron a uno y otro lado, y pasaron ambos por lo seco. Una vez que hubieron pasado, Elías le dijo Eliseo que pidiera lo que él quisiera que hiciera por él antes de ser llevado por Dios, a lo cual Eliseo le responde que desea una doble porción de su espíritu (de Elías) sobre él (Eliseo). Elías le dice que él obtendrá lo que desea, solamente si logra ver el momento en que él (Elías) es tomado hacia el cielo. En versículos posteriores (11-12) se relata cómo Elías es ascendido en un torbellino y es llevado a los cielos en un carro de fuego tirado por caballos de fuego, y cómo Eliseo contempla su partida, clamando su visión.
Eliseo y Elías, representan la actividad el Yo Soy (Cristo) en nosotros. ELIAS significa Jehová es Dios, y simboliza la fuerza y el arraigo del poder Espiritual. ELISEO simboliza el Amor, compasión, servicio al Espíritu. En este pasaje bíblico, ambos simbolizan cambios en la conciencia del individuo en su desarrollo y regeneración.
En el Diccionario Espiritual de la Biblia, Charles Fillmore nos dice que la ciudad de la cual salieron Elías y Eliseo, Gilgal, significa alejarse, rodar lejos, y simboliza la total negación de atadura a la mente carnal. Tanto Elías como Eliseo mantuvieron una mente abierta y receptiva a la guía de Dios y se mostraron obedientes ante el llamado de Jehová; Cuando en nosotros se está operando un cambio de conciencia, es porque hemos negado el poder de la mente sensorial en nosotros, y también debemos tener esta actitud afirmativa de Elías y Eliseo, si queremos lograr una transformación y afianzamiento en el nuevo estado de conciencia.
La ciudad a la cual partieron, Bet-el, significa casa de Dios; originalmente la ciudad se llamaba ‘’Luz’’ que en hebreo significa, partida, regreso. Aquello que parece separado o apartado se trae a unidad y su nombre cambia a Bet-El. Elías y Eliseo dirigiéndose a Bet-El simboliza el alma regresando al estado a la unidad perfecta con el Padre.
Jericó significa lugar de fragancia; su dulce aliento, su vida, su animación, su alma, su mente, su espíritu, su luna renaciente. Simboliza en nosotros el intelecto, el estado de conciencia externo, que refleja el aliento del Espíritu interior. Jericó también representa la conciencia humana en relación a la vida. Elías y Eliseo pasando a través de Jericó simboliza la identidad espiritual en nosotros, el Yo Soy, atravesando por la fase intelectual en su trabajo redentor del alma viviente.
Jordan significa flujo que desciende abundantemente, fluvial de justicia. El Jordán representa el pensamiento universal de la raza que fluye a través de la conciencia subjetiva del hombre y que debe ser vencida por medio de la afirmación del Yo Soy en la conciencia, que establece la Presencia de Dios y Su poder para realizar cualquier cosa que se desee.
Las aguas simbolizan los asuntos de la vida; Elías golpeando las aguas del jordán con su manto doblado para dividirlas, significa la actividad del Espíritu, por la afirmación contundente de la Verdad, ante retos que son producto del pensamiento carnal, para apartar un camino libre que atraviese en medio de éstos.
La doble porción del espíritu de Elías, reclamada por Eliseo significan el Si y el No de la Verdad. Este estado de conciencia solo puede ser adquirido cuando podemos ver el carácter representado por Elías, que se está formando en la conciencia; la capacidad de decir ’’Si y No’’ con positividad para establecer la verdad y manifestarla en medio de cualquier circunstancia.
Elías y Eliseo representan estados de conciencia en el trabajo redentor de nuestra propia conciencia; Nos dejan varias lecciones: Obediencia, Servicio, Fidelidad, Persistencia, Compromiso, y Maestría y Dominio Espiritual.
Al igual que los profetas Elías y Eliseo nosotros estamos en el camino de la regeneración. ¿En que lugar de ese camino estamos?
¿Saliendo de Gilgal, saliendo de la mente carnal y negándola?
¿En Jericó la conciencia intelectual o atravesándola para seguir el llamado del Padre a un mayor estado de conciencia?
¿Parados frente el jordán, ante los retos de la corriente de pensamiento de la raza?, ¿Golpeando los retos con nuestras Afirmaciones de la Verdad para disolver su poder en nosotros?, o ¿del otro lado del Jordan, reclamando nuestra doble porción del Yo Soy y listos para recibirla?
No importa dónde estemos, si estamos concientes del Yo Soy en nosotros, y le seguimos, en amor y obediencia, nuestro camino es un camino ascendente hacia la regeneración, la expresión del Cristo. Al igual que a ellos, el Cristo nos dirige en nuestro camino redentor; partimos de Gilgal, dejando atrás la conciencia sensorial, llegamos a Bet-el, el regreso a la conciencia de Unidad con Dios, pasamos por Jericó, el intelecto, guiados por el Cristo, y atravesamos el jordán, la corriente de pensamientos de la raza, golpeando las aguas (retos de la vida) y abrimos un camino en medio de ellas, con afirmaciones de la verdad y la actividad del Espíritu en nosotros (manto). Nuestra conciencia de Elías no es llevada lejos sino trasladada a un estado interior (el manto, espíritu de Elías cayendo sobre Eliseo), en la conciencia espiritual.



